Anatomía

Cuando le gente ve dibujos o esculturas figurativas tiende a pensar que para poder hacer estas obras es necesario tener un gran conocimiento de anatomía, en mi opinión esta es una idea equivocada. El conocimiento anatómico no es sinónimo de una buena representación artística del cuerpo humano.

El lenguaje de la Forma, el lenguaje de la plástica, tiene sus propias reglas y el artista a de conocer como se comportan las formas y los volúmenes en el espacio, independientemente de si éstos se corresponden con la figura humana o no. Así para hacer una buena escultura o un buen dibujo hay que dominar los recursos del lenguaje plástico, los cuales nos acercan a un conocimiento del cuerpo humano diferente —complementario— al conocimiento científico-anatómico.

No obstante el dibujo anatómico es una buena manera de ejercitar nuestra capacidad de entender aquello que miramos.




En este tipo de ejercicios debemos ser muy exactos en la representación tanto del cuerpo como de los huesos, y a la vez tener la capacidad de encajar la representación de la apariencia externa del cuerpo con los elementos "abstratos" que componen los huesos interiores.


Primero dibujaremos de forma muy simple, y exacta, el perfil del cuerpo, y luego con una superposición de papeles transparentes iremos añadiendo por capas los diferentes huesos y músculos.


Este ejercicio no persigue un mayor conocimiento de la anatomía, pero nos exigirá un buen control del dibujo de perfiles y capacidad para ubicar espacialmente los huesos que previamente hemos estudiado. Realmente es un ejercicio que nos hará pensar mucho, y pensar con un lápiz en las manos es la mejor manera de progresar en el dibujo.