Otra mirada a los museos


Ir a visitar museos es un placer, pero en ocasiones puede ser también algo angustioso. Suele pasar que cuando visitamos una ciudad tenemos más cosas que ver que tiempo para poder disfrutarlas en condiciones. Y en el caso de los grandes museos eso acaba suponiendo que si quieres "ver todo" conviertes un día de disfrute en una agotadora maratón asfixiante y cuando acabas la visita, después de varias horas a un cuadro por segundo, te das cuenta que "ver" has visto mucho, pero no has podido "mirar" nada.


Así que, si puedo, me organizó la visita para ver sólo una parte de la colección, ya que prefiero ver en condiciones un pequeño número de obras que no intentar abarcar más de lo que mi cabeza es capaz de procesar. Esta estrategia me permite concederme el lujo de estar largo rato mirando una obra, analizándola, y si tengo a mano mi libreta, hasta hacer un pequeño dibujo.


Estos dibujos no pretender ser una copia mimética, para eso necesitaría mucho tiempo, un caballete, papel en condiciones... no, se trata de ayudarme del dibujo para centrar mi mirada en algún aspecto que me ha interesado de una obra concreta, ayudando a que esta quede más fuertemente grabada en mi memoria, y teniendo un recuerdo gráfico que actúa de máquina del tiempo para ayudarme a volver a ese momento en que estaba contemplando la obra original.









Entre parada y parada (dibujando en el metro)


Mejorar en el dibujo es una cuestión de constancia, de estar el mayor tiempo posible con un lápiz y un papel y no parar de intentar captar nuestro entorno, de no parar de mirar e intentar explicar lo que vemos.
Por eso es un hábito muy recomendable llevar siempre encima una pequeña libreta y un portaminas —así nos ahorramos el tener que hacer punta. No importa si los dibujos salen mejor o peor, no se trata de hacer una obra de arte, lo que se busca con estos dibujos rápidos es romper la rutina de los dibujos en caballete, esos a los que dedicamos horas y horas, y buscar recursos para poder captar en cuestión de segundos una imagen y representarla antes de que se escape de nuestra memoria.