Visita "dibujada" MNAC

Como ya he publicado en otra entrada de este mismo blog, cambiar la típica visita-gincana a un museu por un paseo para ver unas pocas obras y poder dibujar un poco es una experiencia totalmente diferente y que nos permite descubrir detalles de los grandes maestros que a menudo nos pasan por alto.
En museos lejos de nuestra cuidad esto lucha contra la necesidad autoimpuesta de no dejarnos nada sin ver, ya que no sabemos cuando volveremos a esa ciudad o ese museo. Pero la ventaja de vivir en una ciudad como Barcelona es que tenemos a mano museos como el MNAC, y podemos repetir la visita tantas veces como queramos, incluso ir con un poco más de material de dibujo que nuestra libreta de viaje.


La primera comunió, Llimona.

Els primers freds, Blay.

Academia, Gargallo.

Joventut, Llimona.

El desonsol, Limona.

Bust de dona, Casanovas.

La gitaneta, Rebull.

Pujanza, Clarà.

Talla directa en Carrara

Este verano he podido ir un par de semanas a Carrara y disponer de un taller —donde trabaja el gran escultor, y mejor persona, Ricardo Ricci—muy cerca de las míticas canteras italianas que desde hace siglos han abastecido del mejor mármol a escultores y arquitectos.

El reto, en paralelo a la experiencia de disfrutar del paisaje de los pueblos de la Liguria y la Toscana, ha sido el ejecutar una escultura de mármol en sólo 15 días. Mi primera intención fe la de hacer un bajo relieve, pero pasada la primera semana de trabajo éste ya estaba prácticamente acabado, así que gracias a la generosidad de Ricardo me animé a empezar una segunda pieza. Sabiendo que sólo me quedaba otra semana de trabajo me decanté por hacer una talla directa y ver hasta donde podía llegar, el problema es que no tenía preparado ningún modelo de referencia. Así que me decidí por hacer unos dibujos de Soco, una de las compañeras que vino a compartir este viaje turístico-artístico por Carrara.




Así con un par de esquemas y algunas medidas empecé a tallar un retrato en talla directa sobre mármol sin haberlo hecho antes nunca.... se masca la tragedia!!!


La verdad es que, acostumbrado a trabajar con piedra de Ulldecona, el mármol de Carrara es un regalo de los dioses, que maravilla de material!

Sin tener una referencia es cuando más evidente se hace la necesidad de dominar el dibujo de perfiles, entendiendo que una escultura es un dibujo recortado en el espacio como decía Rebull.

Parece que al final la cosa no ha acabado tan mal, seguro que cuando la pieza llegue a Barcelona todavía haré algún retoque, pero teniendo en cuenta las circunstancias estoy más que satisfecho.


Una grata experiencia junto a un gran grupo de amigos: Jorge Egea, Coco Guilera, Ricardo Ricci, y Soco Delas.





Y mientras espero a que la pieza llegue a Barcelona me llevo un "recuerdo" que prolongará la experiencia en Carrara unos cuantos días más....xd 






Otra mirada a los museos


Ir a visitar museos es un placer, pero en ocasiones puede ser también algo angustioso. Suele pasar que cuando visitamos una ciudad tenemos más cosas que ver que tiempo para poder disfrutarlas en condiciones. Y en el caso de los grandes museos eso acaba suponiendo que si quieres "ver todo" conviertes un día de disfrute en una agotadora maratón asfixiante y cuando acabas la visita, después de varias horas a un cuadro por segundo, te das cuenta que "ver" has visto mucho, pero no has podido "mirar" nada.


Así que, si puedo, me organizó la visita para ver sólo una parte de la colección, ya que prefiero ver en condiciones un pequeño número de obras que no intentar abarcar más de lo que mi cabeza es capaz de procesar. Esta estrategia me permite concederme el lujo de estar largo rato mirando una obra, analizándola, y si tengo a mano mi libreta, hasta hacer un pequeño dibujo.


Estos dibujos no pretender ser una copia mimética, para eso necesitaría mucho tiempo, un caballete, papel en condiciones... no, se trata de ayudarme del dibujo para centrar mi mirada en algún aspecto que me ha interesado de una obra concreta, ayudando a que esta quede más fuertemente grabada en mi memoria, y teniendo un recuerdo gráfico que actúa de máquina del tiempo para ayudarme a volver a ese momento en que estaba contemplando la obra original.









Entre parada y parada (dibujando en el metro)


Mejorar en el dibujo es una cuestión de constancia, de estar el mayor tiempo posible con un lápiz y un papel y no parar de intentar captar nuestro entorno, de no parar de mirar e intentar explicar lo que vemos.
Por eso es un hábito muy recomendable llevar siempre encima una pequeña libreta y un portaminas —así nos ahorramos el tener que hacer punta. No importa si los dibujos salen mejor o peor, no se trata de hacer una obra de arte, lo que se busca con estos dibujos rápidos es romper la rutina de los dibujos en caballete, esos a los que dedicamos horas y horas, y buscar recursos para poder captar en cuestión de segundos una imagen y representarla antes de que se escape de nuestra memoria.