Dibujo constructivo


Aprender a dibujar es sinónimo de aprender a ver, y para educar nuestra mirada adecuadamente debemos ejercitarla de la manera más diversa posible, igual que si queremos un cuerpo sano debemos llevar una dieta variada, cuando dibujamos debemos afrontar retos diferentes, que tal vez no sean el dibujo más "bonito" de nuestra vida, no importa, lo que interesa es aprender a mirar.


Con esta intención empecé a practicar con el dibujo constructivo —gran descubrimiento de la mano de Ana Golobart— pensando que como escultor está sería una buena manera de afrontar la representación bidimensional. Cierto, este tipo de dibujo te obliga a comprender qué pasa dentro de los contornos de la figura, y requiere un análisis más allá de la proporción y el claroscuro, pero no es necesariamente un dibujo para escultores, es más, creo que es tanto o más útil para pintores que para los escultores. 



En este tipo de dibujo de lo que se trata es de sintetizar y geometrizar al máximo aquello que queremos representar sin perder su aspecto real. De nada serviría abstraer totalmente la forma y reducirla a formas simples, ya que eso nos libera de un análisis real de nuestro referente.



La idea es buscar los planos básicos que componen la forma para crear una sensación de volumen sin necesidad de valorar las luces y las sombras. Descomponiendo la imagen en polígonos simples que recuerdan a los modelos tridimensionales creados por ordenador.