Escultura y Dibujo

Cada día que pasa me resulta más evidente que dibujar y modelar son la misma cosa. Rebull decía que la escultura era un agujero en el espacio, y Jassans añadía que era un ajuguero DIBUJADO en el espacio. 

Y es que una buena manera de afrontar una escultura es la de dibujar una y otra vez todos los perfiles de una figura que se recorta en el espacio, siendo la superposición de estos perfiles la que acabará configurando nuestra escultura.

Por eso es muy importante para el escultor no dejar nunca de dibujar, ya que el dibujo afila nuestra mirada y nos ayuda a poder entender mejor la naturaleza que queremos representar.


Antes de empezar una escultura es bueno "perder" alguna sesión de modelo haciendo algún dibujo, esto nos ayudará a interiorizar la pose antes de comenzar, y también nos ayudará a elegir posibles variaciones de la posición del cuerpo que sean plásticamente más sugerentes, y también buscar soluciones si la posición no es cómoda para el modelo.


Para captar diferentes expresiones de manera mucho más rápida y ágil que con el barro, comprender que vamos a mirar, o simplemente para practicar con las proporciones.







Los dibujos previos también nos pueden servir de esquema para anotar medidas y poder trabajar cuando no tengamos el modelo delante.